El técnico holandés Frank Rijkaard se despidió del Camp Nou con una derrota del Barcelona ante el Mallorca del venezolano Juan Arango 2- 3 luego de ir con ventaja de 2- 0.
Rijkaard se llevó todos los aplausos el día que se despidió del Camp Nou, pero los aficionados saldaron deudas pendientes con gigantescos abucheos a algunos jugadores como Deco y Eto’o y al presidente del Barcelona, Joan Laporta, quien volvió a ver pañuelos blancos en el estadio pidiéndole la renuncia.
“Ciertamente, no me esperaba un final tan de temporada difícil. Como deportista, esperaba otras cosas. Este sufrimiento en la fase final es casi insoportable. Esto dura, dura y dura. Hablo por todos. No es tan fácil, no podemos más, no podemos cambiar esta dinámica ni esta energía. salir a jugar así es muy complicado. Toda la suerte está con el oponente. Es como la ley de Murphy. Es para estar triste. Si una cosa va mal, van mal todas”, dijo.

Está claro que Frank Rijkaard se va del FC Barcelona con la cabeza bien alta y dejando una imagen que está a salvo de cualquier interpretación sesgada. Tiene su cuota innegable de culpa den lo que ha sucedido, pero como pasa con el resto de los estamentos del club, al entrenador nadie le discute la honestidad y la dedicación.