Escandalo en el futbol Italiano

Publicado el Mayo 4, 2006 bajo la seccion Futbol, Futbol italiano, escandalo. Puede seguir los comentarios de este post en este feed RSS 2.0. Puede dejar una respuesta, o un trackback desde su web.

Una investigación sobre sobornos a árbitros y periodistas apunta a Juventus, el máximo candidato a quedarse con el título esta temporada en el calcio

ROMA (ANSA).- Automóviles supuestamente para árbitros, relojes lujosos para periodistas y menciones que afectan inclusive a partidos de copas europeas colocaron hoy a la poderosa Juventus nuevamente bajo la mira judicial y propinaron un nuevo y duro golpe a la credibilidad del fútbol italiano.

El escándalo estalló a partir de escuchas telefónicas entre Luciano Moggi, director general de Juventus y uno de los dirigentes más poderosos del calcio, con Pierluigi Pairetto, designador de árbitros de la Federación Italiana (FIGC) y de la propia Unión Europea de Fútbol (UEFA).

En uno de los diálogos, Pairetto se jacta ante Moggi por la designación del árbitro suizo Urs Meier para un partido de Liga de Campeones 2004-05 ante Ajax, en Amsterdam, y le dice al dirigente de Juventus “has visto cómo me acuerdo de ti”.

Meier fue centro de fuertes polémicas por un gol que anuló a Sol Campbell en la Eurocopa 2004 y que permitió el avance de Portugal, que era local y organizador de ese torneo.

La UEFA decidió la salida de Pairetto y anunció que su reemplazante será su compatriota Pierluigi Collina, ex árbitro número uno del mundo, hasta su retiro la temporada pasada.

Otro diálogo, según la trascripción publicada hoy por Corriere della Sera, el principal diario italiano, registra a Moggi pidiéndole diciéndole con sus apellidos concretos qué arbitros quiere para determinados partidos de Juventus, aunque todos ellos amistosos, en la pretemporada 2004-05.

Stefano Cassara, Gianluca Rocchi y Tiziano Pieri son los tres árbitros solicitados por Moggi a Pairetto, en diálogos que revelan una fuerte intimidad entre ambos y que parecen confirmar la influencia del dirigente, varias veces acusado de gran manipulador.

En otro de los diálogos, Moggi se comunica primero con una oficina de Fiat, propietaria de Juventus, para pedir un automóvil Maserati de 111.000 euros “para un amigo importante”, tras lo cual, en un diálogo siguiente, un tal “Enzo” llama a Pairetto y le dice que “la Maserati está a disposición”.

También queda comprometida la figura de Aldo Biscardi, uno de periodistas más famosos del fútbol italiano, a quien Moggi le dice que tiene para él un lujoso reloj.

Las escuchas fueron ordenadas en una causa sobre doping contra Juventus iniciada por la fiscalía de Turín y archivadas “porque no revistían delito penal”, pero están ahora bajo investigación de la justicia romana y también en manos de la propia Federación Italiana (FIGC).

Los fiscales romanos Luca Palamara y Cristina Palaia anunciaron hoy que citarán para tomar declaración a árbitros, jugadores y representantes para que declaren en la causa, que investiga supuestos delitos de la firma GEA, que maneja el hijo de Luciano Moggi, Alessandro Moggi.

La investigación romana saltó otra vez a las primeras planas tras la polémica victoria de Juventus 3-0 sobre Siena el domingo pasado, con tres goles en los ocho primeros minutos del partido y ante un rival que alineó a numerosos jugadores cuyo pase, en realidad, es propiedad de Juventus y de GEA.

“Estamos en silencio de prensa y no tengo intenciones de decir nada”, se limitó a responder hoy a ANSA Luciano Moggi, quien se reunió a puertas cerradas con todo el plantel de Juventus, que este fin de semana, gracias a la victoria ante Siena, podría celebrar su 29o título en el calcio.

La reunión, de la que participó también Roberto Bettega, otro alto dirigente del club, se celebró hoy en el campo de la Sisport, de Turín, donde Juventus prepara su camino al título, con tres puntos de ventaja sobre Milan y a dos fechas del final.

Políticos italianos repudiaron hoy “la ética del calcio”, pero el presidente de Siena, Paolo De Luca, rechazó que Moggi pueda influir en la designación de árbitros y defendió además “la actividad del lobby, que es de práctica común entre los legisladores de Estados Unidos y nadie se escandaliza”.

“Todo lo estamos viendo nos exime de comentarios”, dijo en cambio el ex crack Gianni Rivera, europarlamentario de la alianza de centroizquierda del Olivo, quien agregó que “hace falta” cambiar a “la propia cabeza” de la FIGC, que es comandada por Franco Carraro.

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